COVID-19, UN ANÁLISIS DE CAPACIDAD Y SATURACIÓN HOSPITALARIA

La Data – Oliver Morales Agiss


Las campañas de vacunación masiva han comenzado, y con ello, regresa la incertidumbre sobre el tiempo que tardaremos, la humanidad y las naciones del mundo, en acabar con la pandemia del COVID-19.
La verdad, es que no existe una respuesta sencilla y única a esta interrogante, pues mientras las distintas sociedades no alcancen los niveles de inmunidad colectiva necesarios, es previsible que sigan ocurriendo nuevas “olas” o “rebrotes” progresiva e indeterminadamente. 1
Algunos especialistas calculan que la pandemia sea un asunto con el que tendremos que convivir durante un par de años más, es por esto que las acciones y estrategias que han empleado los gobiernos, están enfocadas en disminuir la frecuencia y la intensidad de estos “rebrotes”, pues representan momentos con exacerbados niveles de riesgo, en donde la capacidad de las infraestructuras hospitalarias puede verse rebasada, desencadenando un lamentable aumento en el número de defunciones.
Durante el último año, se han vivido en México al menos 2 de estos sucesos, el primero alrededor de junio y julio, y, el segundo, durante diciembre 2020 y enero 2021; ambos lograron poner en jaque a las infraestructuras hospitalarias del país.
A través de los datos que ofrece el Sistema de Información de la red IRAG, realizamos un análisis temporal de la dinámica de capacidad hospitalaria a nivel nacional; el comportamiento que encontramos nos revela que, desde abril del 2020, se venía registrando un aumento progresivo en los niveles de saturación, los cuales llegaron a un pico estadístico (46% en “hospitalización general”, 56% en “camas de cuidados intensivos, y 38% en “camas con ventilador”) a inicios de agosto. Durante septiembre, se observa una disminución gradual del indicador, sólo para regresar con otro incremento progresivo a inicios de octubre, el cual logra mantenerse hasta mediados de enero, fecha en la que ocurre el segundo pico (52% en “hospitalización general”, 45% en “camas de cuidados intensivos, y 38% en “camas con ventilador”).
Si bien la dinámica nacional no muestra momentos en donde la capacidad hospitalaria haya superado el 60%, esto no significa que en diferentes estados y municipios no hayan ocurrido situaciones dramáticas de saturación. Por el contrario, distintas fuentes son las que han señalado que la infraestructura hospitalaria con la que cuenta México no ha sido suficiente para enfrentar esta crisis.
Los reportes de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) señalan que tan sólo en cuanto al número promedio de médicos disponibles, existe un déficit del 28% respecto del promedio de los países que integran el organismo; situación similar ocurre con el personal de enfermería, en donde el déficit mexicano es del 68%. La siguiente tabla (fig.1) muestra las tasas de médicos y personal de enfermería disponibles para la OCDE, México y las unidades médicas correspondientes al Secretaria de Salud. 2

FIGURA 1. Tasas de médicos y personal de enfermería disponible por cada 1000 habitantes

Fuente de datos: OCDE
En cuanto a las camas disponibles, tenemos un panorama aún más precarizado, los datos del banco mundial colocan a México (1.0 cama por cada 1000 habitantes) con una de las tasas más bajas entre las naciones del mundo; muy por debajo de países como Japón (13 camas por cada 1000 habitantes) o Alemania (8 camas por cada 1000 habitantes) y solo un poco por arriba de países con “economías de bajo ingreso” como Somalia (0.9 camas por cada 1000 habitantes) (ver fig.2). 3

FIGURA 2. Tasa de camas disponibles (por cada 1000 habitantes) a nivel internacional

Fuente de datos: Banco Mundial
La manera en la que México y su gobierno ha enfrentado la crisis es un tema sujeto a distintas interpretaciones; sin embargo, es preciso decir que la situación ha superado, y por mucho, el “escenario catastrófico” (60 mil muertes) que advertía hace unos meses el subsecretario de salud Hugo López Gatell, pues, al día de hoy, 9 de marzo del 2021, se tiene un registro de 190,923 defunciones.
Sin duda, México ha tenido que enfrentar momentos extremadamente difíciles en cuanto al tema de saturación de hospitales pero, ¿en dónde y cuándo ocurrieron? Para conocer la intensidad y la fecha exacta de estos periodos, hemos analizado la evolución histórica que han tenido los porcentajes de capacidad de “hospitalización general”, de “camas de cuidados intensivos” y de “camas con ventilador”, a nivel estatal. El resultado son 32 historias que, desde los datos, cuenta la batalla que se ha librado durante el último año en los hospitales de nuestro país (fig. 3,4 y 5).

FIGURA 3. Evolución del porcentaje de capacidad de “hospitalización general” a nivel estatal, (México, abril 2020 –marzo 2021).

Elaboración: La Data / Fuente de datos: Secretaria de Salud
El análisis de la capacidad de “hospitalización general”, nos revela rápidamente los dos momentos de alto contagio de los que habíamos hablado previamente; sin embargo, es notorio que las situaciones más críticas, en donde se rebasó el 70% de la capacidad, no ocurrieron en todos los estados.
De hecho, en los estados de Aguascalientes, Tlaxcala, Quintana Roo, Jalisco, Tamaulipas, Baja California Sur, San Luis Potosí, Yucatán, Chiapas y Campeche, prácticamente, no se tiene un registro a nivel estatal de este tipo de periodos críticos. No así, en los Estados de Hidalgo, Guanajuato , Durango, Morelos, Tabasco y Chihuahua, en donde tuvieron que afrontar esta situación en una ocasión.
En el extremo del panorama, encontramos a los Estados en donde la saturación hospitalaria ha llegado a estados críticos en 2 momentos: Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Nayarit, Puebla y Coahuila.

FIGURA 4. Evolución del porcentaje de capacidad de “camas con ventilador” a nivel estatal, (México, abril 2020 –marzo 2021).

Elaboración: La Data / Fuente de datos: Secretaria de Salud
Cuando la condición de los pacientes de COVID-19 empeora gravemente, se vuelve indispensable el uso de instrumentos de ventilación mecánica. Esto representa un problema de infraestructura enorme, pues el elevado costo de estos aparatos ocasiona que la cantidad de existencias sea escasa.
En ese sentido, la hipótesis más inmediata podría ser que las camas que cuentan con ventilación mecánica se han mantenido prácticamente todo el tiempo ocupadas; sin embargo, el análisis de los datos nos revela que no ha sido así, pues en la gráfica (fig.4), podemos observar períodos prolongados, en todos los estados de la república, en donde el porcentaje de saturación no supera el 30%.
Esto no quiere decir que no hayan ocurrido momentos en donde la saturación alcanzó niveles altos (mayores al 70%), pero estos estuvieron concentrados en los Estados de: Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Baja California, Aguascalientes, Colima, Tabasco y Chihuahua.

FIGURA 5. Evolución del porcentaje de capacidad de “camas de cuidados intensivos” a nivel estatal, (México, abril 2020 –marzo 2021)

Elaboración: La Data / Fuente de datos: Secretaria de Salud
El análisis de la saturación de camas en la unidad de cuidados intensivos muestra ligeramente los patrones correspondientes a los dos brotes de contagios ocurridos en México; sin embargo, lo que más destaca son los niveles de saturación constante que han ocurrido en algunos estados, vemos por ejemplo que en Tlaxcala, Ciudad de México, Querétaro, Zacatecas y Nuevo León este tipo de capacidad hospitalaria se ha mantenido por arriba del 60% durante prácticamente todo el tiempo que ha durado la pandemia del COVID-19.
Esta dinámica no ha ocurrido de manera generalizada, pues vemos que en otros estados como: Campeche, Chiapas, Hidalgo, San Luis Potosí, Michoacán y Jalisco son contadas las ocasiones en donde se rebasaron porcentajes del 70% de ocupación y donde observamos, más bien, una dinámica de porcentajes bajos de capacidad hospitalaria.
Actualmente, y de acuerdo con el director de la Dirección General de Promoción de Salud, Ricardo Alcalá, nos encontramos entre el “franco descenso” de la segunda oleada y una alta probabilidad del comienzo de una tercera, esta última ocasionada por el elevado contacto que se prevé ocurrirá durante semana santa.
Los datos correspondientes al día de hoy (9/3/21), nos indican que son 17 los municipios que se encuentran con 70% o más de ocupación en camas de hospitalización general; y 35, los que se encuentran entre el 50% y el 70% de este tipo de ocupación, por último, es importante señalar que los municipios de Eduardo Neri (Guerrero); Tláhuac (Ciudad de México); Temamatla (México); Jalpan (Querétaro); Juchitán (Oaxaca); Mixtepec (Oaxaca); Rayón (México); Calvillo (Aguascalientes); Milpa Alta (Ciudad de México); Zimapán (Hidalgo) son las entidades que a la fecha se encuentran con una saturación total (100%) de su infraestructura hospitalaria. 4

FUENTES DE INFORMACIÓN
1.- Antonio Martinez. (2020). ¿Hacia una pandemia permanente?. Marzo 2020, de Voz Populi. Sitio web: https://www.vozpopuli.com/next/pandemia-permanente_0_1405060468.html
2.- Mariana Campo, Xhail Balam (2020). Infraestructura hospitalaria: debilidad extrema. Marzo 2020, de México Evalúa. Sitio web: https://www.mexicoevalua.org/la-infraestructura-hospitalaria-debilidad-extrema/
3.- Banco Mundial. (2020). Tasa de camas disponible [Base de datos]. Marzo 2020, del Banco Mundial. Sitio web: https://datos.bancomundial.org/indicator/SH.MED.BEDS.ZS?end=2019&most_recent_value_desc=true&start=2019&view=bar
4.- Sistema de información de la red IRAG (2020). Capacidad hospitalaria [Base de datos]. Marzo 2020, Secretaria de Salud. Sitio web: https://www.gits.igg.unam.mx/red-irag-dashboard/reviewHome



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